Optimismo & Pesimismo

La Psicología Positiva investiga muchos temas relacionados con el bienestar y la felicidad, algunos de estos temas son: las emociones positivas, la resiliencia, la gratitud, la compasión, la felicidad, el bienestar físico, las relaciones positivas, entre muchos otros. Pero de todos los temas que aborda y estudia, el Optimismo es uno de mis favoritos.

El Dr. Martin Seligman de la Universidad de Pensilvanya quien es considerado uno de los padres de la Psicología Positiva y también uno de los precursores del estudio del optimismo, argumenta lo siguiente:

Según Seligman (2011), “Las personas optimistas tienden a creer que la derrota es sólo un revés temporal, que sus causas se limitan a este único caso. Los optimistas creen que la derrota no es su culpa: Las circunstancias, la mala suerte, u otras personas lo llevó a cabo. Tales personas no se inmutan por las derrotas. Enfrentan las malas situaciones y las perciben como un desafío para esforzarse más “.

El Optimismo y el Pesimismo fueron de los primeros temas que investigaron los Psicólogos mucho antes de que se fundara la Psicología Positiva. Este tema tiene un cuerpo de investigaciones robustas y se ha podido comprobar que esta relacionado con el bienestar.

¿Qué es el Optimismo?

El Optimismo esta considerado como un Recurso Psicológico que favorecen a la salud y el bienestar. Un recurso psicológico que es un factor de protección que se asocia con la salud y el bienestar  y que, a su vez , permiten aumentar la resistencia a la adversidad, pues facilitan una adecuada evaluación y afrontamiento de los cambios o dificultades de los sucesos vitales ocurridos en la vida (Remor, 2006).

El estudio del Optimismo como recurso psicológico surge de la reformulación de la teoría de la indefensión aprendida de Abramson, Seligman, y Teasdale (1978), como una forma de explicar las respuestas de afrontamiento a los eventos negativos que les suceden a las personas en sus vidas. Postulando la existencia de dos estilo explicativos, el optimista y el pesimista. (Remor, 2006).

  • Estilo Explicativo Pesimista: Se define como la tendencia a explicar los malos sucesos o eventos negativos ocurridos en la vida cotidiana, con una causa interna a uno mismo, estable en el tiempo y con un efecto global a todos los ámbitos de la vida de la persona.
  • Estilo Explicativo Optimista: Se refieren a la tendencia a explicar los malos sucesos con una causa externa a uno mismo, inestable en el tiempo y específico de ese ámbito concreto que afecta.

“El optimismo es una dimensión de la personalidad relativamente estable, que está determinada en parte por la herencia y también por experiencias tempranas, pero es posible en etapas maduras aprender a ver las cosas de otra manera”. (Avia & Vázques, 1999, Cuadra & Florenzano, 2003, citado por Grimaldo, 2004).

Para estos autores, hay personas que pueden nacer con una personalidad orientada hacia el optimismo, y para los que no posean cierta tendencia, habrá la opción de aprender a serlo.

Según Seligman (2011), cada estilo explicativo de los sucesos; Optimista & Pesimista, cuentan con tres dimensiones:

  1. Internalidad vs. Externalidad: Definido como el grado en que uno se considera responsable del suceso, por ejemplo: Una persona que no gano un torneo de ajedrez con un estilo explicativo pesimista se diría a sí mismo; “eres tonto para el ajedrez”, “cómo pensaste que ibas a ganar”, en cambio, una persona con un estilo explicativo optimista diría; “los competidores estaban mejor preparados”, “la presión del público fue demasiada”.
  2. Estabilidad vs. Inestabilidad: Cuando la causa del suceso está presente durante todo el tiempo; su contrario sería transitoriedad, o inestabilidad, por ejemplo: una persona que no pudo obtener una promoción en su trabajo con un estilo explicativo pesimista se diría; “mis reportes siempre son pésimos”, “nunca podre ascender”, en cambio, una persona con un estilo explicativo optimista diría; “el siguiente año sera diferente y obtendré ese ascenso”, “reconozco que no me prepare lo suficiente para el examen de conocimientos”.
  3. Globalidad vs. Especificidad: Cuando un aspecto del suceso o de su explicación domina a todos los otros aspectos de la vida de la persona; su opuesto es circunstancial o específico, por ejemplo: una persona que termina una relación amorosa con un estilo explicativo pesimista diría; “toda mi vida esta arruinada”, “¿ahora, qué sera de mi vida?”, en cambio, una persona con un estilo explicativo optimista diría; “esta relación no termino como esperaba”, “será difícil al principio, pero con el tiempo me sentiré mejor”.

Remedios contra el Pesimismo

En un coloquio que impartió Francisco Ugarte (2003), titulado; Optimismo: Elección Personal, extraigo un fragmento en donde explica como podemos afrontar el Pesimismo:

Lo primero que el pesimista debe proponerse es no fijar su atención en lo negativo, a lo que se siente habitualmente inclinado, tanto en el presente como en el futuro, en lo real y en lo imaginario. Quien posee o adquiere la habilidad de no pensar negativamente en medio de sucesos adversos, cuenta con un recurso muy eficaz para evitar que su felicidad se afecte. Dicho en términos afirmativos: deberá descubrir y concentrar su atención en lo positivo.

  • Como ejercicio práctico podría escribir una lista de cosas favorables en su vida personal y en su entorno, así como una relación de las posibilidades que el futuro le ofrece.
  • Aprender a puntualizar y relativizar los errores, quitándoles el carácter de absoluto que el pesimista les suele atribuir de forma subjetiva, por ejemplo; “nunca me sale nada bien”, “siempre es mi culpa”, etc.  Se trata de valorar con objetividad los sucesos negativos, restándoles importancia cuando no la tienen, reduciendo su impacto emocional para que no invadan un campo mayor del que les corresponda.
  • Al pesimista le conviene evitar las quejas y lamentaciones, tanto externas como internas, que suelen ser estériles porque sólo consiguen generar una mentalidad de víctima, con una fuerte carga egocéntrica, que invita a la pasividad y, en el mejor de los casos, a la resignación.

Investigaciones

Grimaldo (2004), argumenta que la diferencia entre un optimista y un pesimista depende del enfoque de evaluación de los sucesos. De tal forma, que una misma situación puede tener expectativas diferentes, es decir; dependiendo de la percepción de la persona que este evaluando dicha situación o suceso, es que se esperan pronósticos positivos o negativos en los resultados.

(Corcuera, 2003, citado por Grimaldo, 2004), comenta que; “durante más de diez años los psicólogos David G. Mayer de la Universidad de Michigan y Ed Diener de la Universidad de Illinois, estudiaron el tema de la felicidad. Entre los resultados que ellos obtuvieron destacan que uno de los cuatros rasgos característicos de la persona feliz es el optimismo”. 

Por otra parte, una investigación sobre Optimismo realiza a 119 trabajadores de diversas instituciones dedicadas a la atención de personas vulnerables en Chile en el 2013, encontró que las personas optimistas regularmente utilizan dos técnicas para tener una percepción más positiva de los hechos; 1) reinterpretación positiva, que consiste encontrarle una explicación positiva a un hecho difícil o adverso, y 2) crecimiento personal, que consiste en llevar a cabo acciones que comúnmente no hubieran realizado, pero al haber vivido una situación difícil o adversa, desafían sus creencias y limitaciones y se ven impulsados a cambiar hábitos, costumbres y en ocasiones su personalidad.

Otra investigación interesante sobre el Optimismo fue realizada en jugadores jóvenes del club de fútbol español Atlético de Madrid en colaboración con investigadores de la Universidad de Complutense de Madrid. En dicha investigación buscaban medir la relación entre Optimismo y Pesimismo junto con el rendimiento y edad de los jugadores. Los resultados de dicha investigación explican que existe una relación positiva y moderada entre el optimismo y el rendimiento de los jugadores, además, el optimismo tiende a aumentar en función de la edad de los deportistas.

Posiblemente los jugadores que esperan mejores resultados de su desempeño sean quienes practiquen y se esfuercen más,y por ende, tengan mejor rendimiento. Con respecto a la edad, entre más experiencia (años) tengan los jugadores practicando, más confianza y seguridad tendrán de sus habilidades en el terreno de juego, por lo tanto, son más optimistas que los más jóvenes y novatos.

Conclusiones

El estudio del optimismo no es reciente. La ciencia del optimismo tiene un cuerpo de investigación robusto y actualmente existe muchas lineas investigación en este campo.

  • Martin Seligman quien es considerado uno de los padres de la Psicología Positiva fue de los primeros psicólogos que estudio el optimismo junto con otros colaboradores.
  • Según Seligman, el optimismo & pesimismo cuenta con tres características: 1)internalidad & externalidad, 2) estabilidad & inestabilidad, 3) globalidad & especificidad.
  • El optimista espera que le sucedan cosas favorables mientras que el pesimista espera cosas desfavorables.
  • Para restar el pesimismo podemos hacer una lista de cosas buenas que nos sucedan durante el día, encontrarle aspectos positivos a un evento negativo y evitar las quejas o reclamaciones ya que nos imposibilita a actuar.
  • El optimismo es una de los 4 rasgos de la personalidad que tienen las personas felices. Además, el optimismo se puede aprender.
  • Los optimistas tienden a reinterpretar los sucesos difíciles o adversos y crecer personalmente.
  • El Optimismo es una características de la personalidad en deportistas de alto rendimiento y que aumenta en función con la edad.

Por último, les comparto este vídeo donde Elsa Punset nos habla acerca de los beneficios del optimismo, y un claro ejemplo entre optimistas y pesimistas, además, nos comparte un ejercicio muy sencillo que permitirá ejercitar nuestra percepción positiva hacia la vida. ¡No es magia, es inteligencia emocional! 


  • Istmo. (29 de Julio de 2003). Optimismo: Elección Personal: http://istmo.mx/index.php/2003/07/29/optimismo_eleccion_personal/http://istmo.mx/index.php/2003/07/29/optimismo_eleccion_personal/ [Recuperado 08 de Enero de 2017].
  • Naveira, A. G., & Morales, J. F. D. (2010). Relación entre optimismo/pesimismo disposicional, rendimiento y edad en jugadores de fútbol de competición. Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte VOL. V Nº 1, 5(1), 45.
  • Muchotrigo, M. P. G. (2004). Niveles de optimismo en un grupo de estudiantes de una universidad particular de la ciudad de Lima. Liberabit, (10), 96-106.
  • Punset, E. (15 de Marzo de 2015): El Optimismo. [Video]. Disponible: https://www.youtube.com/watch?v=Yy-3TTIOclA [Recuperado 08 de Enero de 2017].
  • Remor, E., Amorós, M., & Carrobles, J. A. (2006). El optimismo y la experiencia de ira en relación con el malestar físico. Anales de psicología, 22(1), 37-44.
  • RODRÍGUEZ, M. R., & ALVARADO, N. R. (2013). Salud, optimismo y afrontamiento en trabajadores profesionales y no profesionales que trabajan en contextos altamente estresantes. ActA colombiAnA de PsicologíA, 16(1), 149-157.
  • Seligman, S. (2011). Los Niños Optimistas. México, D.F. Edit.: Debolsillo clave.
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