Las mejores lecciones son las que no te enseñan, pero te las muestra la vida

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Cuando vi el vídeo por primera vez me impacto mucho, a lo mejor para cualquier persona pueda pasar desapercibido este vídeo, sin embargo para  mi no lo fue, El motivo por el cual me impacto es porque me acorde de una lección de vida que me dejo mi padre después de que murió.

Mi padre no fue una persona con títulos universitarios, sin embargo de la vida sabia mucho, desde muy chico le toco trabajar y me tuvo a una edad algo joven (23 años), no tuvo padres que lo guiaran en su crecimiento y a pesar de eso no se desvió del camino correcto.

Mi padre fue marino y me sentía orgulloso con el simple hecho de verlo con su uniforme blanco, siempre comentaba que mi padre trabajaba en un barco, sin embargo mi padre no siempre tuvo ese empleo, el tuvo que dejarlo porque pasaba poco tiempo con la familia y sacrifico su trabajo por nosotros.

Tuve mucho problemas con mi padre, no era una persona perfecta, pero no puedo juzgar lo malo que vivimos por todo lo bueno que hizo por mi. Cuando el murió a los 49 años de edad (muy joven para mi perspectiva) No me dejo ningún bien material, ninguna casa, carro, cuenta bancaria. Decía “Mi padre no me dejo nada”.

El tiempo siguió su curso, me encontraba en una crisis existencial, no era feliz con mi vida y ya habían pasado 2 largos años de que mi padre había muerto. Recuerdo una noche que me preguntaba ¿como es que mi padre era feliz teniendo tan poco?, tenia un trabajo modesto vendiendo abanicos en la calle, no ganaba millones pero si lo suficiente para ayudar a sus hijos a salir adelante. Esa pregunta me rondo por varias noches.

Un día, en un camión una señora se subió con varias maletas, yo la ayude a subir las maletas y volví a tomar el asiento de la ventanilla, me encontraba leyendo un libro, la señora se sentó junto a mí, me dio las gracias y comenzó hacer platica. Sinceramente no recuerdo mucho porque yo quería seguir leyendo mi libro, pero antes de bajarse me dijo algo que nunca voy a olvidar…

Sabes muchacho, sigue ayudando a la gente mayor cuando tenga que subir un camión, antes me ayudaba un señor moreno que vendía barquillos pero ya murió, era mi amiguito, siempre que venia en el camión y veía que me subía y el corría ayudarme, tu te pareces tanto a mi amiguito…. 

La señora se bajo y yo me quede con los ojos llorosos, no llore pero un sentimiento me invadió profundamente, incluso redactar la nota me hace sentir nostalgia. A la señora nunca le dije; que ese señor era mi padre. Ella ya murió hace poco y nunca se lo comente. Ahora mi padre va a cumplir 4 años de fallecido y puedo decir que algo de la herencia que me dejo pero que no es palpable es su bondad.

Esta lección la aprendí después de que mi padre falleció, el me la enseño sin que me diera cuenta, por eso, las mejores lecciones son las que no te enseñan, pero te las muestra la vida.

 

¡Gracias papá!

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